

Soy una persona disciplinada y responsable; me gusta esforzarme en cada reto que se me presenta y dar lo mejor de mí, a pesar de las adversidades que puedan surgir.
Trabajé durante casi cuatro años enseñando a grupos determinados de personas, en ocasiones de 20 o 30 participantes, dependiendo de la clase y el horario. La mayoría de mis alumnos tenían entre 18 y 30 años; incluso llegué a entrenar a una señora de 50 años.
Logré capacitarme para analizar, adaptar y ejecutar diferentes ejercicios según las necesidades de cada persona: adultos mayores, personas con discapacidad específica e incluso niños de 9 años en adelante.
Considero que una de mis principales virtudes es la paciencia y la buena comunicación; por lo tanto, disfruto enseñar y motivar a las personas a superar sus límites. Mi deseo de contribuir y ayudar es grande, porque cuando uno enseña, ambos aprenden.
Es por ello que deseo formar parte de su staff y sumarme a la misión que ustedes tienen, que es brindar salud y bienestar a las personas.